Preparar la pasta
Lo primero, lo que no hay que hacer:
- Echar aceite en el agua de cocción, sólo conseguirás que se adhiera a la pasta y que luego la salsa no la condimente bien.
- Dejar la pasta en el agua sin remover.
- Lavarla después de cocida, pierde las mejores características y su sabor.
- Cocer la pasta con anticipo, la pasta pierde su textura al recalentarla.
- Servirla fría.
- La pasta debe cocinarse en abundante agua, aproximadamente un litro por cada 100 gramos de pasta.
- Añadir la sal al agua (10 gramos por litro, mejor gorda) desde el principio.
- Mover la pasta con cuidado y escurrirla con el mismo cuidado para evitar que se rompa, sobre todo si es pasta rellena.
- Controlar el tiempo de cocción que aparece en el paquete y probarla para llegar al dente.
- Echar la pasta en la olla sólo cuando el agua esté hirviendo bien.
- Escurrirla apenas y servir rápidamente.
- Una vez en el plato condimentarla con la salsa o con un poco de aceite con rapidez para evitar que se apelmace.
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